Alabando en Espíritu y Verdad

Por Jorge Chávez.

Hay algunas preguntas que tal vez nos hemos hecho en algún momento en nuestro caminar como cristianos que tienen que ver con la forma o el orden con el que se lleva a cabo un servicio los domingos así como en el caso de las reuniones que tenemos durante la semana en las células y si es este orden importante o para qué sirve. En mi caso particular una de las cosas que siempre me atrajeron y me capturaron fue la alabanza y la adoración, esto porque además, antes de conocer a Jesús como lo conozco hoy, me gustaba mucho la música, la disfrutaba mucho. Conforme fui avanzando y conociendo más a Dios me permitió ser parte del grupo de la alabanza y comenzó a entrar en mí una de las preguntas que antes comentaba y es:

¿Qué es lo que entregamos a Dios con nuestra alabanza, con nuestra adoración?, ¿Qué es lo que obtenemos?, ¿Para qué lo hacemos o por qué?

Juan 4:23: Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que adoren.

Juan 4:24: Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

Dios está anhelando que seamos unos adoradores en espíritu y en verdad, y esto no sólo es con nuestros cánticos. Él quiere que seamos unos adoradores en todas las aéreas de nuestra vida, pero hablando en relación con el ministerio de alabanza veamos algunos puntos sobre ¿Qué es alabar y adorar?

Alabanza, tehillan (o el plural tehillim); Strong No 8416: una celebración, la exaltación de alguien digno de enaltecimiento; la alabanza o exaltación de Dios; cantos de admiración o alabanza. El sustantivo de tehillan viene del verbo halal; que significa “alabar, celebrar y enaltecer”. El título hebreo del libro de los salmos es tehillim, el cual literalmente significa libro de alabanzas. El libro de los salmos era en realidad un salterio o himnario, utilizado en los actos de adoración del templo de Jerusalén. Este se presentaba tanto para la oración como para la recitación, pero fue diseñado especialmente para el cántico, ya que los salmos son el vehículo para que ávidos corazones expresen sus alabanzas al Santo de Israel.

Alabanza, shabach, Strong No 7623: reconocimiento, alabar, adorar ; gloriarse en algo; aquietar a alguien.

Shabach tiene un doble significado: “alabar” y “calmar” El verbo aparece 11 veces en el antiguo testamento;en ocho de estas ocasiones se refiere a pronunciar palabras de alabanza, las siguientes tres restantes hablan de clamar el tumultuoso mar o de acallar la ira de nuestro corazón. Parece que hay una conexión entre “alabar con palabras” y “calmar con palabras” como el testimonio de cualquier persona que haya sido herida y a la que se le haya ofrecido palabras de honor y consuelo.

Así que alabar a Dios significa celebrarlo a El, enaltecerlo, exaltarlo, darle el reconocimiento que merece por ser nuestro Padre y nuestro Dios, hacerlo con júbilo con alegría, esto además trae paz y tranquilidad a nuestro corazón, rendirnos a Dios con un corazón contrito y humillado. Es en esta actitud que Dios quiere que entremos a su presencia.

Salmo 100:1. ¡Aclamen con alegría al Señor, habitantes de toda la tierra! 2. adoren al Señor con gozo.

Vengan ante el cantando con alegría. 3 ¡reconozcan que el Señor es Dios! El nos hizo, y le pertenecemos; somos su pueblo, ovejas de su prado. 4 Entren por sus puertas con acción de gracias; vayan a sus atrios con alabanza. Denle gracias y alaben su nombre 5 Pues el Señor es bueno. Su amor inagotable permanece para siempre, y su fidelidad continúa de generación en generación.

Entrando en sus atrios con alabanza. Porque ahí en la alabanza del pueblo de Dios habita El.

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